Publicidad:
Terra
La Coctelera

Piraña 3D

La mayoría de las opiniones que he escuchado acerca de Piraña 3D es que es pésima. Que es una película sin sentido y extremandamente sangrienta y asquerosa. Que se resume en peces carnívoros desmembrando personas y chicas tetonas topless corriendo, saltanto y gritando por todos lados.

Las opiniones que he escuchado de fanáticos del gore y de las películas serie B acerca de piraña es que es excelente. Que es una película sin sentido, extremandamente sangrienta y asquerosa, con peces carnívoros desmembrando cientos de personas y chicas tetonas topless corriendo, saltando y gritando por todos lados.

Y es que eso es Piraña 3D. Una película que no es para todo el mundo. Una película para que los amantes del gore bueno y duro se deleiten viendo como las tripas y la sangre saltan a su cara. Piraña 3D no es en realidad un remake del clásico de Joe Dante de 1978, es mas bien un homenaje, con más presupuesto y que aprovecha el 3D para asquear más a la audiencia.

La historia es simple: un temblor de tierra hace que se forme un grieta debajo de un lago, dejando libres a cientos de hambrientas pirañas prehistóricas. Si a esto le sumas un lago lleno de adolescentes borrachos, un productor de películas porno, un protagonista tragado de una compañera de clases que no le es indiferente, 2 niños perdidos y muchas muchas tetas, ya sabes que debes esperar de Piraña 3D.

Alexandre Aja sabe manejar a su público, y dirige excelentemente bien la película. Con las dosis justas de tensión y humor y excediéndose en el gore y la asquerosidad, logra una película que seguramente se convertirá en un clásico de culto y de la cual ya se rumora una segunda parte, algo apenas lógico teniendo en cuenta la gran acogida que ha tenido y el final WTF que dejaron.

Para resaltar:

  • La escena de las pirañas sueltas en el lago tiñendo de rojo el agua y devorando a cientos de extras de todas las formas posibles.
  • La inclusión de Christopher Lloyd y Elisabeth Shue juntos otra vez por primera vez desde "Back to the Future II".
  • La escena inicial, con Richard Dreyfuss cantando "Show Me the Way to Go Home". (¿A ver quien sabe la importancia de esta escena?)

Le damos 9/10

À l'intérieur

À l’intérieur es una de las películas más crudas, sangrientas, desagradables y violentas que he visto. Es una de esas películas que JAMAS se presentarán en una sala de cine en nuestro país, a menos que corten las escenas más brutales; y de ser así, quedaríamos con una película de 20 minutos.

À l’intérieur nos cuenta la historia de Sarah (Alysson Paradis) una mujer que tras perder a su marido, y por poco a su bebé en gestación, en un accidente automovilístico, se ve sumida en la más profunda depresión, con sueños recurrentes en los que mezcla a su difunto esposo y sangrientas visiones del bebé que está por llegar. Justo el día antes de que Saraha de a luz, se ve acosada por una extraña mujer (Béatrice Dalle) que logra entrar a su casa y la somete a la más cruenta carnicería imaginable, buscando, al parecer, acabar con la vida del bebé de Sarah.

Sin ningún tipo de control ético ni moral, los directores Alexandre Bustillo y Julien Maury nos sorprenden constantemente con el extremo nivel de violencia, que hará que los mas acerrimos fans del gore salten de emoción. Hay momentos en la película (que no quiero contar para no arruinarlos) en los que la audiencia pensaría que nada peor puede pasar, pero pasa e incluso mucho peor de lo que jamas se hubiera pensado. Más aun teniendo en cuenta que la protagonista de la historia está embarazada, lo que hace que cualquier cosa que le ocurra a ella o a su bebé aterrorice doblemente al público.

Les aseguro que más de una vez llevaran sus manos a la boca, o taparán sus ojos, debido a la intensidad de algunas escenas que no son recomendadas para los débiles de estomago.. Pero vale la pena, si eres capaz de soportar, ver la historia hasta el final, el cúal, así como el resto de la película, será mucho más trágico y violento de lo esperado.

Le damos 8/10

Inception...

Es difícil escribir un review sobre "Inception" por varias razones. Primero, ya tiene bastante tiempo en cartelera, y la han comentado hasta en las cajas de leche, así que no creo que pueda decir algo que ya no haya sido dicho infinidad de veces. Segundo, es complicado comentar la película sin dejar entrever algo del intrincado guión que nos mantiene expectantes durante toda la película, y por lo tanto es muy difícil no incluir, sin querer queriendo, algún spoiler en el review.

¿Entonces? ¿Qué podemos decir?

Podríamos decir que el argumento de la película, aunque pinta un poco enredado en los primeros minutos, luego se desenvuelve de una manera casi mágica, llegando a un clímax que, sin temor a equivocarnos, podríamos decir que es perfecto.

Podríamos decir que con Christopher Nolan como guionista y dirección, el espectador sabe que debe preparase para desconectarse de la realidad y sumergirse en un mundo de sueños, imágenes y recuerdos y adentrase hasta lo más profundo del subconsciente de los protagonistas hasta el punto de no poder distinguir entre la realidad y lo onírico. A través de toda esta mezcla de sensaciones y de este intrincado laberinto de recuerdos y sueños, Nolan logra de una manera brillante, contarnos la historia de Dominick "Dom" Cobb, un ladrón de secretos del subconsciente, quien obsesionado con poder volver a sus hijos y tener una vida normal acepta el arriesgado trabajo de implantar una idea en la mente de un millonario.

Podríamos contar que nunca nos explican el origen de esta tecnología que permite adentrarnos en los sueños (que en ocasiones recuerda a Matrix por sus continuos saltos entre la realidad y los sueños), pero no hace falta. La fuerza de la película es tal que el hecho de no poder explicar cómo se crean mundos o como los humanos lograron adentrarse en los sueños y el subconsciente de otros no tiene importancia.

Podríamos contar que con escenas sorprendentes (la caída de la van al rio, la pelea sin gravedad en los pasillos del hotel, la escena del ascensor, el desmoronamiento del mundo creado por Cobb y su esposa Mal, la ciudad que se dobla sobre si misma), la acción adecuada, la perfección del guión (si, no me cansaré de decirlo), la hermosa historia de amor que se esconde detrás de todo y las excelentes actuaciones de los protagonistas (DiCaprio demuestra una vez más que no es sólo el niño bonito de Titanic, Ken Watanabe y Michael Caine nos recuerdan una vez más como han forjado sus nombres) hacen que las más de 2 horas pasen volando.

Podríamos afirmar que pocas veces se encuentra una película que mezcle de una manera tan perfecta lo visual y llamativo con la inteligencia y solidez de un buen guión. Inception lo logra completamente.

Pero ya todo está dicho, y nada de lo que se diga se compara ni remotamente con el alucinante viaje que es ver Inception. No una, sino varias veces. Porque les aseguro que cada vez que la vean se enamorarán más de ella que la anterior, y seguramente descubrirán algo nuevo, o cambiarán su idea acerca de algo.

Por eso le damos 10/10

The Crazies...

Últimamente el mundo del celuloide parece estar plagado de remakes, sobre todo en el género del terror. Hemos visto homenajes al trabajo de grandes cineastas del género que, en cierta medida, han estado a la altura de las obras que en un principio los inspiraron; tal es el caso del "Amanecer de los muertos" en el que Zack Snyder rinde un maravilloso homenaje al film del 1978 de George Romero, o la nueva versión del clásico de Wes Craven "The Hills have eyes" (1977), llevada una vez mas a la pantalla grande de la mano del Alexandre Aja.

Esta vez el turno es para el director Breck Eisner, quien nos trae nuevamente el clásico de Romero de 1973 "The Crazies".

El tema de los zombies, claramente definido por George Romero hace ya mas de 40 años, ha tenido gran cantidad de variantes, siendo "The Crazies" una más de ellas. Si bien los zombies en esta cinta no han regresado de la muerte, ni andan en busca de cerebros para alimentarse, son personas del común afectadas por un agente biológico que aumenta su comportamiento agresivo; desatando gran cantidad de sangrientas y aterradoras escenas (para destacar la escena en las camillas del hospital militar y la del carwash).

Sin embargo, la película no cae en la trampa del gore y la violencia exagerada en la que caen muchas películas de zombies (o de mutantes asesinos). El director Breck Eisner logra manejar un ritmo adecuado, mezclando perfectamente la violencia innata en este tipo de películas, una buena trama (aunque un poco predecible) y bien logradas escenas de suspenso. Incluso deja espacio para incluir un poco de paranoia conspiracionista y pone a pensar a algunos sobre que reacción tomaría el gobierno en caso de desatarse algún tipo de emergencia causada por un virus o un ataque biológico.

Resumiendo, "The Crazies" no es simplemente otra película de zombies. Es una muy buena adaptación de un clásico y nos hace pensar que aun queda mucha tela por cortar en este género que estaba un tanto venido a menos y que lentamente está recuperando adeptos, de ambos lados de la pantalla.

Le damos 8/10

Celda 211...

Para dar una buena impresión, Juan Oliver (Alberto Ammann) decide presentarse en su nuevo trabajo un día antes de empezar oficialmente. Una vez allá sus nuevos compañeros le muestran las instalaciones, le presentan a sus nuevos colegas y todo va bien, hasta que de un momento a otro un pedazo de vidrio cae sobre Juan hiriéndolo y dejándolo semiinconsciente. Sus compañeros entonces deciden llevarlo entonces a la celda 211 mientras llega la ayuda médica, en el preciso instante en que se desata una violenta revuelta en la prisión en la que no debería estar, porque empezaba a trabajar al día siguiente. Eso le pasa por sapo.

La revuelta es liderada por Malamadre (Luis Tosar) y tiene como fin dejar al descubierto los malos tratos a los que son sometidos los presos y lograr que al exponer estos casos ante los medios, mejoren sus condiciones dentro de la prisión. Para tal fin, Malamadre cuenta con un par de ases bajo la manga: tres prisioneros Etarras que piensa utilizar como arma política para presionar al gobierno a que ceda ante sus requerimientos.

Juan despierta, se encuentra en medio de la revuelta y haciéndose pasar por un nuevo recluso, logra ganarse la confianza (y la protección) de Malamadre. Mientras tanto, afuera de la prisión, Elena (Marta Etura), la esposa embarazada de Juan, se entera del motín de los reclusos y apresuradamente se dirige a la prisión para averiguar por la suerte de su marido, con fatales consecuencias.

Con unas actuaciones excepcionalmente creíbles (Luis Tosar encarna un Malamadre completamente convincente y cuya simple presencia intimida) el director Daniel Monzón logra una excelente película dentro de un género bastante trillado: el de los motines carcelarios. Celda 211 nos sumerge en la prisión con un ritmo vertiginoso. Sin entrar en detalles contando las vidas o situaciones específicas de los protagonistas de la historia, se centra en la acción del momento, en las necesidades inmediatas de los reclusos, que buscarán por todos los medios que sus demandas sean satisfechas y en la peligrosa "actuación" de Juan Oliver, quien sin intentar convertirse en héroe, sólo intenta salir con vida de la horrible situación en que encuentra.

Sin perder la velocidad con que todo ocurre (y con que hablan los actores, porque confieso que me costó trabajo entender varios de los diálogos a pesar de ser en español), Monzón gira la historia a su antojo, cambiando por completo la perspectiva de la audiencia ante las situaciones presentadas.

En conclusión, una historia digna de ver y que seguramente mantendrá captiva a la audiencia durante los 113 minutos completos.

Le damos 8.5 / 10

Toy Story 3...

Siempre me han gustado las películas animadas. Soy feliz cuando Pixar y Disney anuncian una nueva película; he reído a carcajadas viendo a Mater asustando a las vacas en Cars y he llorado como mariquita me han caído mugrecitos en el ojo viendo a Boo despedirse de Sullivan en Monsters Inc. Sin embargo creo que ninguna película me ha llegado tanto como la saga de Toy Story.

Con dos excelentes películas anteriores, todos pensábamos que la saga de Toy Story había llegado a su final. Pero los creativos de Pixar tuvieron la destreza de volver a llevarnos a ese mágico mundo donde los juguetes cobran vida y nos hacen partícipes de sus aventuras y desventuras.

Esta vez nos encontramos con un Andy de 17 años a punto de irse a la universidad y sus juguetes relegados al olvido en un gran baúl, mientras que otros (como la pizarra y Bo Beep la Pastorcita) ya han pasado a mejor vida. En una de las escenas iniciales los juguetes urden un plan para hacer que Andy juegue una vez más con ellos, pero las cosas no salen como estaban planeadas.

Presionado por su madre y por llegar a esa edad en la que la sociedad nos dice que debemos dejar de jugar con juguetes y empezar a crecer y comportarnos como adultos (al menos hasta que tengamos hijos y compartamos los juguetes con ellos), Andy decide guardar sus juguetes en el ático, sin embargo, su bolsa es confundida con basura y los juguetes escapan del camión de la basura escondiéndose en una caja que tiene como destino un jardín infantil, en el cual deberán enfrentar al rosado oso Lotso, quien maneja el jardín como un campo de concentración, enviando a los nuevos juguetes al salón Oruga, donde encontrarán a los niños más pequeños, salvajes y destructores. Desesperados por escapar, nuestros plásticos amigos terminan en la basura y deberán enfrentarse a la misma peligrosa situación que intentaban evitar en un principio.

Y aquí quiero detenerme un momento. De todas las escenas memorables de la película, la del basurero es la mejor. Fácilmente se podría decir que es una de las mejores escenas que he visto en una película de dibujos animados. Repleta de emociones y sentimentalismos, nos hace creer que todo va a terminar ahí y, aunque mi hijo de 4 años me dijera después que no tenía por qué preocuparme porque todas las películas para niños tienen un final feliz, debo confesar que al ver a Buzz, Woody, Jessie y el resto de personajes que ya son como de la familia para los seguidores de la saga, agarrarse de las manos ante un inminente final en el incinerador, se me encogió el corazón.

Es una escena excepcional. Una muestra más de cómo Pixar sigue llevándonos al límite con sus historias. Extremadamente graciosas y fuertemente emotivas, y por qué negar, llenas de enseñanzas y mensajes para quien quiera verlos.

Pero Toy Story 3 es más que enseñanzas, lágrimas y escenas emotivas. Es una película cargada de diversión y muchas risas para todos. Es la mejor manera de cerrar el ciclo Toy Story.

Ah si... y es en 3D, pero la verdad no se nota. Se puede ver tranquilamente en 35mm y seguirá siendo perfecta.

Le doy 10/10

Pesadilla en la Calle Elm...

Hace aproximadamente 25 años (o quiza un poco menos) me acostaba aterrorizado a dormir, pensando que un desfigurado individuo con buzo de rayas, sombrero y un original guante con navajas iba a aparecer en mis sueños e iba a esparcir mis tripas por toda la habitación.

Hace aproximadamente 25 años (o quizá un poco menos) conocí a quien se convertiría en mi personaje de peliculas de terror favorito de todos los tiempos: Freddy Krueger.

Una y otra vez vi todas las películas de la saga. Aprendí a conocer a Krueger y a disfrutar su negro humor. Empecé a deleitarme con las cada vez más originales maneras que se ideaba para descuartizar a sus víctimas. Me negué a perderle el respeto cuando hicieron esa horrible secuela en 3D y terminé mofandome de su semi regreso en Freddy vs Jason. Siempre me gustó "Pesadilla Sin Fin" (el nombre que le dieron a la saga en español) y aunque Freddy era el villano de la película, casi siempre terminaba haciéndole barra a él.

Este año el director Samuel Bayer nos trae de regreso a la pantalla grande al terrorifico Freddy Krueger, esta vez encarnado por Jackie Earle Haley, con la esperanza, supongo, de hacer innumerables secuelas como en sus buenos tiempos.

¿Qué podemos decir de este remake de "Pesadilla en la Calle Elm"?

La película no es mala. Pero tampoco es buena. La trama es básicamente la misma de las entregas anteriores: Freddy Krueger es asesinado por una muchedumbre iracunda y años después regresa en los sueños de un grupo de adolescentes (que terminan siendo hijos de quienes lo asesinaron) para matarlos en sus sueños; con el pequeño inconveniente de que si Krueger te mata en tu sueño, mueres en la vida real.

En las entregas originales de la saga vamos descubriendo poco a poco la historia detrás de Freddy Krueger, vemos como el personaje va cambiando de un simple boogeyman a todo un showman que hace alarde de una retorcida imaginación a la hora de asesinar a sus víctimas y vemos como Robert Englund (el actor que encarnó originalmente a Krueger) logra darle a Freddy ese toque de humor que lo hace tan característico y tan especial.

Este remake de "Pesadilla en la Calle Elm" cambia un poco la historia sobre los orígenes de Freddy y nos la cuenta de una vez, sin tantos rodeos, enfocandose en las particulares preferencias sexuales de Krueger. A diferencia del Freddy Krueger jocosamente terrorifico a que nos había acostumbrado Englund el personaje encarnado por Jackie Earle Haley se parece más al Freddy de la primera parte original, un monstruo desfigurado, oscuro y malvado, con parlamentos cortos y crudos, le falta a mi manera de ver esa conexión que logró establecer Englund con la audicencia, esto sumado a la espesa capa de maquillaje que hace prácticamente imposible que esta nueva versión de Freddy tenga expresiones faciles diferentes a abrir la boca. Esta entrega nos cambia el terror surrealista de la saga original de Wes Craven por simple y consiso Gore.

Como habrán notado es prácticamente imposible para mi ser objetivo al calificar esta película porque inevitablemente termino comparandola con la saga original, que para mi es algo de culto.

Este remake no es malo. Pero tampoco es bueno. La puerta queda abierta para innumerables secuelas si los productores así lo desean y si logran la esperada aceptación del público.

Le damos 6.5 / 10

Team America...

"We're dicks! We're reckless, arrogant, stupid dicks. And the Film Actors Guild are pussies. And Kim Jong Il is an asshole. Pussies don't like dicks, because pussies get fucked by dicks. But dicks also fuck assholes: assholes that just want to shit on everything. Pussies may think they can deal with assholes their way. But the only thing that can fuck an asshole is a dick, with some balls. The problem with dicks is: they fuck too much or fuck when it isn't appropriate - and it takes a pussy to show them that. But sometimes, pussies can be so full of shit that they become assholes themselves... because pussies are an inch and half away from ass holes. I don't know much about this crazy, crazy world, but I do know this: If you don't let us fuck this asshole, we're going to have our dicks and pussies all covered in shit!"

Inspirados (tal vez) en la exitosa seria inglesa de los 60's "Thunderbirds" Matt Stone y Trey Parker, los genios detrás de South Park, arremeten esta vez contra la famosa "guerra contra el terrorismo" en que están embarcados los Estados Unidos, utilizando un magnifico elenco....... de marionetas.

En la escena inicial el equipo de "Team America" destruye la Torre Eiffel, el Arco del Triunfo y el museo del Louvre para detener a unos terroristas musulmanes que tienen en su poder armas de destrucción masiva, criticando de forma abierta la forma en que los gringos se consideran "la policía del mundo" y justifican sus acciones en cualquier lugar del planeta soportándose tal vez en aquel adagio de que "el fin justifica los medios".

A partir de ahí la película es una sátira tras otra, una burla tras otra y una broma de mal gusto tras otra. Utilizando un lenguaje altamente vulgar (la canción principal es America Fuck Yeah!) "Team America" se burla de quien quiere... desde el dictador norcoreano Kim Jong-il hasta Alec Baldwin, quien lidera un ala extremista de actores al lado de Samuel Jackson, Tim Robbins y Sean Pen. Satirizando las taquilleras películas de acción de Jerry Bruckheimer, utilizando clásicas escenas de los films de James Bond (Kim Jong-il asesina al inspector de armas de la ONU Hans Blix arrojándolo al clásico estanque con tiburones), utilizando un par de gatos como salvajes panteras negras que atacan a los protagonistas, matando grotescamente a varios actores de Hollywood y asqueando a los más puritanos con una larga y explícita escena de sexo con marionetas, los creadores de "Team America" se aseguran de no dejar de ofender a nadie.

No nos digamos mentiras. La película no es excepcionalmente buena, pero las marionetas le dan ese toque especial que hace que llegue e impacte en cierto público. El humor ácido que maneja South Park no le gusta a todo el mundo, y ese mismo humor ácido es lo que se encuentra (multiplicado por mil) en "Team America". Pero independientemente de las marionetas, las burlas y las ofensas, "Team America" es una fuerte crítica a la política internacional de Estados Unidos, a la influencia que los gringos ejercen en el mundo y en los países tercermundistas (digo.. en vías de desarrollo) y a los clichés que Hollywood ha grabado en nuestras mentes a fuerza de repeticiones incesantes. Eso sin contar la maravillosa analogía con penes, vaginas y culos (si, las que está al inicio del post) que resume perfectamente el mensaje de la película.

Le damos 8/10




Y como sabemos que no mucha gente la conoce, aquí les dejamos el trailer.