No pude ver esta película cuando estuvo en cartelera por el horario: con un pequeñín en casa se restringen un poco las salidas nocturnas; y porque a la hora que podíamos verla estaba la versión doblada al español. Y no quería ver la magnífica actuación de Heath Ledger doblada por un perico de los palotes mexicano. Pero por fin la conseguí en DVD...

Las historias de superhéroes llevadas al cine son incontables; bueno, tal vez no incontables, pero si muchas: los clásicos films de Supermán (y su reciente fatal regreso al cine), las numerosas adaptaciones de los comics de Marvel (X-Men, Daredevil, Spiderman, Elektra, Los 4 Fantásticos, Ghost Rider y algún otro que se pasa en este momento) , el no tan exitoso Capitán América y una larga lista de pendientes entre los que están Flash, Wolverine, Magneto y Los Vengadores. Pero tal vez ningún superhéroe ha tenido tantos cambios en el cine como Batman. La extravagante dirección de Tim Burton, la oscura de Joel Schumacher y en las dos últimas películas el toque más adulto de Christopher Nolan han cambiado radicalmente la imagen de Ciudad Gótica, Batman, y los villanos a quienes enfrenta hasta llegar al máximo punto que encontramos en Batman The Dark Knight.

Esta película es perfecta.

La trama, la narrativa, las escenas de acción en la cantidad justa, el drama de cada personaje, y sobre todo, la excelente actuación de Heath Ledger como el Joker, hacen de esta la mejor película de Batman de todos los tiempos y, de la mano de Ironman, uno de los mejores films de superhéroes que se han hecho hasta el momento.

Y es que este Batman no es el omnipotente superhéroe al que todo le resbala. Este Batman sufre, sangra, duda y se desespera como cualquier mortal. Por otra parte, el Joker, la némesis de Batman, es mostrado en esta película como una hiena ávida de caos, un villano al que aparentemente no le importa nada sino él mismo y su sed de anarquía. Pero que como las grandes mentes tiene todo fríamente calculado y en su aparente desorden y aunque él mismo lo niegue tiene un plan perfectamente trazado: demostrar que en el fondo, todos somos como él, incluso Batman.

¿Qué le hubiera cambiado?

  • La voz tan gutural que tiene Batman en ciertas oportunidades que parece víctima de una posesión diabólica.
  • La muerte de Dos Caras. Digo, el tipo se acaba de convertir en villano y enseguida lo sacan del paseo? Dos Caras es uno de los villanos más pintorescos de Batman y merecería aparecer en un próximo film.

 

Pero esos dos cambios son solo chocheras mías. Aun así esta película es perfecta.

 

Y por eso le damos 10/10.