Hasta hace unos cuantos de años mis conocimientos sobre cualquier personaje de Marvel eran prácticamente nulos. Si acaso sabía de la existencia de Spider Man y había visto unos cuantos capítulos de la serie animada de los X-Men.

Pero entonces en el año 2000 Bryan Singer nos regaló X-Men, la primera entrega de lo que sería una avalancha de exitosas películas basadas en personajes de Marvel, entre los que desfilaron Spider Man, Ghost Rider, Daredevil, Ironman, Hulk, Elektra y por supuesto los X-men y su inagotable repertorio de mutantes de todos los tamaños y colores (en Marvel Universe hay reseñados 574 mutantes). Esa película y un juego de video llamado Marvel Ultmate Alliance harían que poco a poco me adentrara en el extenso universo de personajes de Marvel, de los cuales Wolverine es uno de los personajes más importantes.

Pues bien, la más reciente película sobre los X-Men es precisamente la historia de los orígenes de Wolverine.

Aunque ya nos habían contado un poco en las entregas anteriores de los X-Men, esta película nos muestra detalladamente cómo es que Wolverine consigue su ya tan famoso esqueleto de Adamantium, como olvida lo que ya tenía olvidado en la primera entrega de los X-Men y nos cuenta en cierta forma el origen de la escuela de mutantes del profesor Xavier.

Mutantes hay para todos los gustos. Desde el incomparable Sabretooth (interpretado magistralmente por Liev Schreiber) hasta el genial e impredecible DeadPool, pasando por una larga lista que incluye un Gambito al estilo Ricky Martin, un Agente Zero sin poderes, un Ciclope adolescente y un Blob que sobra en la película, por solo mencionar algunos... y es que el Universo Marvel da para todo y tal vez su exagerado tamaño hace que en una película cualquiera entren y salgan mutantes sin dejar huella; porque este punto sobre el que se han quejado muchos fanáticos no es exclusivo de esta entrega; en las anteriores ha pasado lo mismo. Para los que no conocen a los mutantes, es solo uno más que ni quita ni pone, para los seguidores de los comics es un momento de gloria de ese mutante que tanto lo gusta. Sin ir tan lejos, en lo personal me pareció excelente la inclusión de DeaPool... uno de mis mutantes preferidos. :P

La película no es la octava maravilla. Una historia predecible con un par de giros que intentan darle más vida al asunto. Unas buenas (que no sorprendentes) escenas de acción y, eso si, una magnífica actuación de Hugh Jackman que se podría decir es quien salva el film. Pero eso no le quita que es una muy buena película de acción que desde las primeras escenas captura la atención del espectador... esos créditos iniciales en los que se ve a Logan (Wolverine) y a Víctor (Sabretooth) combatir juntos desde la guerra de independencia hasta Vietnam me parecieron sencillamente geniales.

Como siempre en los créditos finales hay una "escena escondida" que deja alguna puerta abierta para posteriores películas; aunque dicen por ahí que para esta película hay 3 diferentes escenas después de créditos. Una en la que arrestan a Stryker (la que vimos acá), otra en la que Logan está en un bar en algún lugar del lejano oriente (creo) y otra en la que supuestamente DeadPool sale arrastrándose de entre las ruinas... vaya usted a saber si es cierto.

Por cierto... ¿qué hacían George y Martha Kent en la película? Se supone que ellos adoptan a Superman, no a Wolverine.

Me gustan los X-Men, por eso le damos 9/10.