maginen una película de Zombies, donde estos horribles seres atacan por hordas a indefensos granjeros que tratan de resguardarse cerrando las cortinas y colocando muebles frente a las ventanas y puertas.

Imaginen ahora verdes colinas donde pastan apaciblemente cientos de tiernas ovejitas.

Imaginen ahora ovejas zombies.

Sin nada más que la tan trillada trama de decenas de películas de zombies, el director Jonathan King nos regala esta joya del cine de terror-comedia. Siguiendo los lineamientos más básicos de maestros como Peter Jackson o Sam Reimi, todo empieza con el ya famoso experimento genético, que mezclando ADN humano y de oveja, pretende crear una oveja perfecta. Gracias a la oportuna intervención de un par de torpes defensores de los derechos de los animales, un embrión de oveja mutante asesina escapa del laboratorio e infecta una de las tiernas ovejitas de la granja. De ahí en adelante las ovejas enloquecen y atacan y devoran a los humanos convirtiéndolos también en hombres-ovejas.

Si bien la película puede definirse como una film más de zombies, cuenta con el elemento diferenciador de las ovejas. Digo, cuando en la vida habíamos visto una película sobre ovejas zombies devoradores de hombres?

Recomendada totalmente para cualquier fanático de películas serie B, a pesar de contar con excelentes efectos visuales y unas aterradoras (si, en serio) ovejas mecánicas para las escenas de gore. Porque si bien se puede catalogar como una comedia, créanme cuando les digo que la sangre, las vísceras y el gore no son para nada escasos.

No me extrañaría que se convirtiera en un "clásico de culto".

Le doy 9/10.